¡Justicia! Es lo que pide la gente
¡Justicia! Es lo que pide la gente.
Pero parece que a más de uno se le ha olvidado lo que eso significa. Especialmente a aquellos que han sido designados para protegerla.
La sentencia sobre el caso de pinchazos de Ricardo Martinelli le cae al país como un ceviche dañado en plena boda en la playa. MAL.
Martinelli había sido acusado de 4 delitos, y salió absuelto de TODOS. Después de meses de alegatos, pruebas, una fila de testigos del chollywood político nacional, y hasta una confesión de parte en televisión nacional: aquí no ha pasado nada, y todo el mundo es tan inocente como la Madre Teresa de Calcuta.
Bueno, no todo el mundo, Gustavo Pérez y Alejandro Garuz fueron los congos que condenaron a 80 meses de prisión meses con el mismo caso, las mismas pruebas, los mismos testigos, pero con distintos jueces.
En un país con instituciones fuertes, este sería el fin del asunto. El problema es que Panamá está entre los peores países en administración de justicia. Nuestra marca país en temas judiciales es IMPUNIDAD. Qué bonito se ve eso en el folleto de turismo.
De hecho, una de las razones por las que seguimos cayendo en listas grises es porque nuestro sistema judicial tiene ese bonito habito de dejar libres a ese poco de maleantes que nos roban el futuro. Así que la decisión de los jueces es vista como otro caso más, o tal vez el caso más visible, de estas malas mañas que tiene el Órgano Judicial. Esto está peor
La ciudadanía no esperó en hacer sentir su descontento, y se ha organizado una manifestación frente a la Corte Suprema de Justicia. A ver si un poquito de bulla afuera de la ventana hace recapacitar a más de uno.
¿Pero quién salió a protestar primero? La Asociación de Jueces. Dicen que el Órgano Judicial se adhiere estrictamente al derecho y no cede ante presiones ciudadanas. ¡Ah, pero no los vimos protestar cuando no se implementó la carrera judicial, o cuando hay una mora judicial que da pena! ¿Parece que ya están empezando a sentir la presión, no?
Los ciudadanos tienen el derecho a cuestionar un sistema de justicia que se ha encargado de fallar a favor de la impunidad. Que se dobla por presiones políticas o se vende por un cuara. Esperamos que la justicia castigue a aquellos que han violado la ley. No importa si eres platudo, no importa si eres el líder de un partido, no importa si eres presidente, no importa si eres el papá de los helados. Queremos justicia, caiga quien caiga.
Publicado originalmente en Foco Panamá (editorial), 19 de agosto de 2019.
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